Amo a esta loquilla.
Te quiero Jolín!
Muá
Formentera nos espera!
Aguas cristalinas
Playas de ensueño
Sol (espero)
Remojones en la piscina
Puestas de sol increibles
Chulazos
Relax

Perdidos en la isla
Procedo a la desconexión
A la vuelta nos vemos!



El hecho que este sábado celebremos la Confessions Party en ca la Jolín para posteriormente asistir al concierto de Fangoria (bueno eso y que acabo de leer la última actualización de Pícora Viborita) me ha recordado que hace ya un tiempo comenzasteis todos a enumerar cosas personales vuestras (secretos, manías...) que no sabíamos el resto del webcindario bloguero. Pues hoy me toca a mi ponerme en plan pantojil y quiero confesar que...
el problema surge a la hora de hacer la cama. Tiene que estar perfecta. En ocasiones, (pocas, la verdad) o bien la Jolín sola o bien la Jolín y yo, nos hemos puesto a hacer la cama y... a mí no me ha cuadrado como quedaba y la he deshecho toda y la he vuelto a hacer yo solo con el consecuente mosqueo de la Jolín. La verdad es que me pasa con otros quehaceres de la casa, por ejemplo la fregada de platos. En mi caso parece de vida o muerte que todos los platos y cacharros tengan que caber en el secaplatos de plástico cutre que está ubicado al lado de la pila para ese fín, todos bien apiladitos. No soporto verlos colodados fuera de ahí y ya ni os cuento si los veo secandose en la pila del fregadero! Se me llevan, se me llevan... Eso por no contar que me paso media vida estirando la funda del sofá para que no quede arrugada una vez se haya hecho uso del mismo. Hola, me llamo Bree, Bree Vandecamp.
esté más alejada de la puerta o en su defecto más cerca de una ventana, la verdad es que suele coincidir y siempre hay una cama cerca de una ventana y al mismo tiempo lejos de la puerta. En el caso de que sólo haya una cama de matrimonio, pues lo mismo, duermo en la parte donde la puerta me quede mas lejos y/o la ventana mas cerca. Es decir que duermo en el lado izquierdo o derecho de las camas dependiendo de la ubicación de puertas y ventanas. Ah! Y siempre tambien con la persiana bajada a tope, puerta cerrada, oscuridad total. Jamás con calcetines, de hecho muchas veces tengo que sacar los pies (incluso en pleno invierno) fuera del edredón para poder conciliar el sueño si es que la media hora diaria de lectura previa a dormir no ha hecho efecto. No me preguntéis porqué. Josmíos las manías no las curan los médicos. Aunque he de decir que estoy superando la manía de tener todas la puertas cerradas, algo parecido a lo que le pasa a Nicole en "Los Otros".
, vamos, que no se haya sentado para comer. Y ya no solo que no coma sino que le de por hablar o que te mire fijamente mientras comes. NO LO AGUANTO! Puedo llegar a levantarme de la mesa y dejar de comer.