miércoles, 28 de febrero de 2007

Qué me pongo?


Y es que es inevitable no hablar del cambio climático que esta sufriendo el planeta. El mercurio del termómetro sube como la espuma!

Ayer estábamos a 27º en Violencia capital!!! Los más arriesgados mojaban sus ombligos en la Malvarrosa y los menos tomaban un baño de sol tumbados en la arena. Mientras yo me asaba en la oficina.

Esto no puede ser! No sólo porque el efecto invernadero que alimentamos cada día esté creando estos cambios de temperatura y demás desastres ambientales, también porque influye, y mucho y no por ello menos importante, en las pintas que llevamos diariamente. Y me refiero a que no sabes que ponerte cuando saltas de la cama, para ir decente y lucir palmito.

Vas a la ventana, la abres, subes la persiana, sacas un poco la mano, la cara (o lo que te apetezca sacar) para medir la temperatura, miras hacia el cielo y te conviertes en una mezcla de Mario Picazo y Minerva Piquero intentando adivinar que dia hará e intentar no equivocarte. Después de hacer tus cabalas, abres el armario y decides ponerte algo apropiado a la temperatura que hace en ese momento sin contar que luego puede que arrecie lluvia o sudes la gota gorda con 40º a la sombra.

En este plan, cual es el modelito diario idóneo y existe vida en otros planetas son dos preguntas con la misma respuesta. NO SE SABE (o no existe, vaya usted a saber!), y actualmente es más probable que se encuentre respuesta a la segunda cuestión antes que a la primera.

Yo sólo sé que ayer en la oficina casi me pongo a cacarear cual gallina clueca, y es que parecía que estaba incubando un huevo!(a parte de los míos propios, clarostá) Que calor! Y a ver quien es el bonico que se atreve a poner el aire acondicionado y se arriesga a pillar un resfriado con tanto cambio de temperatura, o peor aún, arriesgarse a un enfrentamiento en tu despacho con la compañera friolera de turno montándote la escenita, diciéndote que estás loco por poner el aire acondicionado en Febrero cuando no hace calor, que ella esta muy bien.

Y hablando de vestuario, ayer fue el cumpleaños (75) de la guapa (arrugá, pero guapa) Liz Taylor, que ojazos tiene esta mujer. A pesar de que los ojos famosos sean los de Bette Davis (por cierto el finde pasado vimos “All About Eve” y nos gustó mucho) los de Liz son para mí uno de los más bellos junto con los de Vivian Leigh en lo que a antiguos mitos del cine se refiere.


Bueno, pues me enteré anoche viendo el telediario que la gata (sobre el tejado de zinc) lució tropecientos vestidos diferentes en “Cleopatra”. Que locura de armarios se gastaban en el antiguo Egipto! Ni la Piquer!

Ay, si es que si uno pudiese cambiar de ropa así como así, en un pis pás, otro gallo nos cantaría. Que hace frío, pues en un santiamén te pones un jersey de cuello vuelto, que de repente hace calor, tras una lluvia de pétalos aparece sobre ti una fresquita T-Shirt. Lo que daría más de un diseñador porque sus modelos puedieran hacer eso en los desfiles de moda.

6 comentarios:

Peritoni dijo...

Dí que sí, PedroPé. ¡Me he vuelto a resfriar otra vez! y no es que yo salga al jardín vestida de Cleopatra a echar nenúfares a la piscina, pero es que con estos cambios no hay quien se aclare.
Push, push.

Pikitoni dijo...

Yo lo llamo "la época de los disfraces", porque al final es lo que acabo pareciendo. Lo chungo es que este año los disfraces de Primavera se han adelantado un güevo.

Aquí en MontePikachu ya es Primavera plena, y no veas lo bonicos que se ponen los coches del polen de los pinos: todo es amarillo!!! Y acabamos de empezar y nos queda para casi un mes...

Angelina Jolín dijo...

Pues sí, es la época que abres el armario (después de haber salido de él) y te dices "no tengo qué ponerme!".
Rápidamente sales de tiendas ;)

muacsssssssss!

Pasaelmocho dijo...

¡Ponte peluuuuca!

Pedro dijo...

A ver si sacas 5 minutos y hablamos...

Toma pedrada!!!

Jajaja

Reputada dijo...

Pues lo mejor es sacar el cimbel por la ventana, no falla si se te arruga te abrigas si se pone lozano te pones ligero de ropa. Las que no tenemos cimbel estamos perdidas, es lo que tiene la desigualdad de género.